Sayuri y Sopholov son un dúo de reggaetón mexicano.

Si todavía no has escuchado hablar de este par de artistas, definitivamente has estado viviendo bajo una piedra. Estas dos chicas provenientes del Estado de México, están revolucionando el reggaetón mexa con su autenticidad “chacalona” y beats de que nos regresan al reggaetón viejito.
Lo que empezó como cantar en fiestas underground ahora las tiene sonando fuerte en redes sociales y escenarios de la CDMX. Actualmente acaban de estrenar su nueva canción Veo Veo, que a menos de un mes de su estreno, ya cuenta con casi cinco millones de reproducciones en Spotify.
Antes de dedicarse a la música, Sayuri y Sopholov se conocieron en campañas de modelaje para marcas como Adidas. Entre castings y sesiones de fotos, la química no solo se dio frente a la cámara sino en la vida real, y esa amistad se transformó en la complicidad musical que hoy las define.
Sayuri creció en Iztapalapa y su inspiración viene de Daddy Yankee y Nigga, mientras que Sopholov se enamoró de la música a través del rock y el punk. Dos mundos muy distintos que encontraron en el género urbano el espacio perfecto para expresarse.

La chispa musical llegó después de un viaje improvisado a Zipolite nació su primer sencillo 2 pa 1 en 2024. El tema se viralizó rápido en TikTok, y lo que siguió fue historia. Sus canciones más populares incluyen Secunena, Muñecas del Estado y 01-800, todas llenas de esa actitud barrial que las caracteriza. Sus letras como “Levantándome temprano para llegar a tiempo, dos horas de trayecto” y “Somos estrellas del barrio, nenas de vecindario” retratan las periferias de la Ciudad de México desde una perspectiva poco explorada en el reggaetón. Colocándolas en el radar urbano nacional.

Más allá de la música, Sayuri y Sopholov representan una nueva ola de artistas que abrazan lo “chaca” como identidades válidas dentro de la cultura mexicana. Su estilo está influenciado por DJs y colectivos de reggaetón, y han resonado especialmente entre los amantes de la moda Y2K y los inicios del urbano. Su estética incluye colores vibrantes, gráfica fosforescente y esa vibra noventera-dosmilera que hace recordar a la Gen Z modas con las que crecieron. Este estilo, sumado con letras con las que muchos jóvenes se identifican, son el complemento perfecto, como ellas para esta propuesta musical que celebra las periferias y la cultura de barrio.
Estas amigas se han consolidado como una de las propuestas emergentes más fuertes del reggaetón en nuestro país. No solo están pegando en plataformas digitales, también han abierto conciertos para Yerimua y SixSex y se presentaron como teloneras de El Bogueto en el Capital Flow de la CDMX. Su música, que al día se encuentra entre lo más viral del internet representa lo importante de aferrarse a un concepto pero sobre todo a un sueño.






